Productos para tu cutis

Aplícate la que se adapte a tu tipo de piel, pero si tu piel produce exceso de sebo, usa las formuladas “oil free”, sin aceites.
Las tienes que además de hidratar, pueden ser regenerantes, reafirmantes…
Calienta la crema en la palma de la mano, así penetrará mejor.
Extiéndela sin frotar, dando golpecitos o con un suave masaje, que incluirá además cuello y escote.
No es necesario aplicar demasiada crema, no es más eficaz porque apliques mucha, si te has pasado en la aplicación retírala con un tisú.
Hazlo mañana y noche, después de limpiar la piel con leche limpiadora y una loción sin alcohol.
Si necesitas usar un sérum regenerante, aplícatelo antes de la hidratante.
La piel del contorno de los ojos, labios, cuello y escote necesitan unos cuidados extras con productos específicos, para éstos es mejor un método de aplicación que en menos de un minuto aportan un nuevo resplandor. Con las dos manos situadas a la altura de las mejillas, realiza una primera serie de suaves toquecitos estimulante, en las mejillas, frente y barbilla, alejando progresivamente las manos del rostro, a continuación, efectúa suave toquecitos con la yema de los dedos alrededor e los ojos. Por último, realiza varias presiones en el cuello con la mano extendida y un suave masaje que parta del centro del escote elevándose hacia los hombros.
Leches corporales: aplícalas bien.
Utiliza un gel de ducha que también sea hidratante y con un ph 5.5 semejante al de la piel.
Después de la ducha o baño el producto penetra mejor.
La leche se extiende mediante un masaje suave que vaya en dirección hacia el corazón. Se empieza por los pies y se sube por cada pierna, cubriéndola con las manos. En el vientre, el masaje se da con la palma de la mano plana y en el sentido de las agujas del reloj. En los senos, se realiza un masaje circular que va desde el interior hacia el exterior y en sentido ascendente en el músculo de sostén del pecho.
En los brazos se empieza por los dedos, y se sube hasta el hombro por el exterior y por el interior hasta la axila.
Aguas y aceites: no engrasan.
Las aguas termales son ricas en minerales y oligoelementos, que refuerzan las defensas de la piel, hidratan y calman las pieles sensibles, son antiinflamatorias. Su composición depende del balneario del que procedan.
Se aplican pulverizando en cara y cuerpo en cualquier momento del día, pero debe de secarse pasado unos segundos, porque al evaporarse se lleva agua de la piel. Muchos cosméticos las incluyen en sus fórmulas como en lociones, cremas, tónicos, limpiadoras…
Los aceites se utilizan en lugar de la leche corporal, tienen un efecto hidratante muy prolongado, evitando así la pérdida de humedad y no engrasan la piel. Los hay tipo “secos” que al aplicarlos se absorben rápidamente y no dejan residuos grasos sobre la piel.