Piel resplandeciente

Es imprescindible limpiar tu piel, mañana y noche, e hidratarla a conciencia. A continuación, aplica un toque de corrector-iluminador en la zona de las ojeras, sobre todo en la parte pegada al tabique de la nariz. Un consejo: elige un tono un poco más claro que tu tipo de piel, no muy blanquecino y extiéndelo con tus dedos hasta que se funda bien.

Cansancio, estrés, falta de ejercicio o dieta desequilibrada roban luz al rostro y lo dejan mate. Objetivo: recuperar su luminosidad. Usa un exfoliante una vez por semana para eliminar impurezas y células muertas y sigue una dieta rica en vitaminas y favorece la oxigenación celular practicando ejercicio.
Además, también puedes probar los productos de maquillaje que aporten un toque radiante a tu rostro: algunos de ellos depositan una película que difumina las arrugas y líneas de expresión y ayudan a reflejar la luz.

La base de maquillaje es el producto imprescindible: unifica tu tono, embellece, trata y protege tu piel. Hay tantas opciones para elegir, que elegirás uno y lo convertirás en uno de tus básicos para el neceser