La exfoliación corporal

La exfoliación es un fenómeno de regeneración celular totalmente natural. A cada instante, la dermis produce células nuevas, piel nueva. Se regenera asegurando su renovación permanente. También esta permanentemente muriendo las células que han envejecido y se eliminan naturalmente, quedando depositadas junto a las impurezas, sobre la epidermis. Estas células producen descamación y si no se eliminan impiden la buena regeneración de la epidermis y la penetración de los productos que se puedan aplicar sobre la piel.
La exfoliación es simplemente una limpieza profunda que se realiza con suavidad y que proporciona múltiples beneficios. Por una parte convierte la limpieza corporal en un autentico tratamiento cosmético; por otra, realiza esta limpieza corporal en profundidad; al aplicar los productos exfoliantes mediante un ligero masaje se previene el envejecimiento cutáneo activando la circulación. Al eliminar la capa de células muertas e impurezas depositadas sobre la piel también permite una mejor oxigenación de las células y proporciona inmediatamente una piel suave y transparente.

Productos exfoliantes:

Se presentan en forma de gel o crema y contienen diminutos gránulos exfoliantes de distintos tamaños que, al aplicarlos sobre la piel húmeda facilitan su limpieza, eliminan las células muertas, liman las rugosidades y revitalizan la piel. Todos ellos llevan elementos emolientes como el aceite de semillas, que proporcionan un autentico confort a la piel. Se aplican practicando un suave masaje, en el vientre, las caderas, las nalgas y las extremidades, prestando especial atención a las zonas más secas y ásperas. Bajo la acción de este masaje, la textura se transforma rápidamente permitiendo la salida de todos los principios activos que contienen los gránulos. Es conveniente aplicarlo sobre la piel húmeda ya que en ella se deslizan mucho mejor los productos que emulsionan con el agua formando una leche suave capaz de arrastrar todas las impurezas tanto las hidrosolupes y liposolubles ya que la mayoría de los exfoliantes están mezclados con sustancias jabonosas para que puedan aplicarse durante la ducha o el baño, ya que se eliminan con agua, pero no hay que confundirlos con los geles de baño.

Existen varios métodos de exfoliación que permiten hacer un tratamiento en casa con pocos elementos. Cada uno tiene sus secretos y sus trucos: algunos de ellos no son recomendables para uso diario porque son agresivos para la piel; para practicar cualquiera de ellos se necesita tiempo y dedicación.
Piedra Pómez:
Se utiliza para eliminar durezas sobre las plantas de los pies, pero no es un elemento que se pueda utilizar en el resto del cuerpo ya que puede lastimar e irritar. Utilizarla cada 7 o 10 días mejorara el estado de tu piel.
La piedra pómez es una roca de origen volcánico que tiene múltiples usos industriales, incluso es utilizada para lograr el efecto desgastado de los Jean debido a su porosidad.
Esponja vegetal:
Es un producto natural y orgánico que proviene de una enredadera originaria de Asia con hojas grandes y flores amarillas. Utilizada principalmente como esponja de baño, también se suele utilizar para fabricar plantillas ya que es un excelente aislante térmico, y en muchos países como esponja de cocina.

Miel, azúcar y limón:
La miel es hidratante nutritiva y ayuda a remover las impurezas, y el azúcar tiene acción limpiadora y de barrido. El limón muy común en varias recetas, tiene efecto blanqueador.
Las conocidas recetas que se preparan en casa con miel y azúcar se pueden utilizar para la exfoliación de la piel. Se puede utilizar este método 1 o 2 veces por semana.