En navidad, sorprende con comida sana

Lo normal es que se abuse de los dulces y de la comida rica en grasa, nos saturamos de proteínas y dejamos a un lado las vitaminas… Y esto ocurre porque tú quieres, porque siempre existe una alternativa. Si no la sabes o no se te ocurre, nosotros te ayudamos un poco. Presta atención a estas ideas.
Tan simple como sustituir unas cosas por otras
Cuando llegas a casa de alguien en Navidad lo primero que ves sobre la mesa del salón es un enorme bol repleto de bombones de todos los sabores y colores, mazapán, turrón, mantecados… Muy sano.

No dejes que tus invitados vean este tipo de dulces cuando lleguen a tu casa, sí, es verdad, están muy ricos, pero tanto ellos como tú sabéis que después pasarán factura. Pero tampoco dejes que vean un centro de mesa vacío, sin nada que llevarse a la boca. Simplemente cambia el contenido del bol.

¿Y con qué sustituirlo? Pues por ejemplo con frutos secos, que siempre apetecen y son de lo más sano que hay. Llénalo de avellanas, almendras, nueces, pistachos… Todos estos productos son ricos en fibra, minerales, vitaminas y algo muy importante para cuidar el corazón: grasas insaturadas. ¡Además pelarlos es de lo más entretenido!
La castaña, la reina de la Navidad
Y quizá tengas que sacar otro bol para ofrecer el producto estrella de la Navidad, que aunque se recoja en otoño, triunfa siempre en invierno: la castaña. Sin duda es algo curioso y original que sorprenderá a tus invitados.