Baba de caracol, cosmética

La secreción de este molusco se ha convertido en el elixir de moda por su poder para regenerar la piel. Pero ojo, a la vez esta siendo objeto de gran controversia porque no todas las babas tienen el mismo poder.
Nuestra piel, sobretodo la del rostro, esta sometida a un continuo estrés (frío, calor, radiaciones solares…etc.) esto hace que, poco a poco, la piel vea reducida su capacidad de defensa.
Antes esta situación cotidiana, se hace necesario aportar a la piel, de forma externa, esos factores que de forma natural la piel no esta produciendo y que va provocando el envejecimiento prematuro del rostro.
Los inicios de esta investigación se remontan a 1963 de mano del doctor Rafael Abad Iglesias, el observo que un tipo de caracol el Cryptomphalus Aspersa al recibir una agresión física segregaba una sustancia que regeneraba su piel en menos de 48 horas. El conjunto de los ingredientes que forman esa segregación aparte de comprobarse que era muy rica en antioxidantes, calcio y acido hialurónico, protege la piel de los radicales libres y previene el fotoenvejecimiento. Le proporciona hidratación y por ultimo contiene suficiente elastina como para proporcionar una piel firme y tersa. También tiene una protección eficaz contra los rayos ultravioletas y cura quemaduras y heridas.

Pero No todas las babas son iguales:

En el mercado se venden multitud de ellas pero hay que saber cuales son las que tienen la calidad y la fiabilidad recomendada:
-No todas tienen la misma calidad.
-Hay que diferenciar entre baba y secreción: La baba es la mucosa que desprende el caracol en sus desplazamientos, y se ha demostrado que no es activa biológicamente.
-La fórmula debe incluir:
Proteínas, péptidos, polisacáridos, minerales… que justifiquen su acción antioxidante y regeneradora.
-Es importante que esté avalada científicamente.
– Y que cumpla la normativa existente en su elaboración, en su resultado final y la tolerancia cosmética.